1. Identifica el material antes de pedir precio
Revisa la etiqueta del mueble o describe el tejido con tus palabras: tela, microfibra, lino, cuero, vinilo o una combinación. Algunos materiales admiten extracción con agua y otros requieren limpieza en seco o productos específicos.
Si no conoces el material, pide una prueba en una zona poco visible antes de tratar toda la pieza. Una prueba previa es más barata que un tapiz decolorado.
2. Describe cada pieza y su estado
Una propuesta comparable necesita la misma lista de muebles. Indica cantidad, tamaño aproximado y si hay sofás de dos o tres cuerpos, sillones, cabeceras, colchones o alfombras.
- Tipo de pieza y cantidad de cuerpos o plazas.
- Manchas visibles: qué las causó y hace cuánto tiempo.
- Olores persistentes, humedad o presencia de mascotas.
- Desgaste, costuras abiertas o relleno deteriorado.
- Acceso al domicilio, piso y espacio para trabajar.
3. Pregunta por el método y los productos
“Lavado” puede significar extracción con agua, limpieza a vapor, limpieza en seco o tratamiento puntual de manchas. Pide que la propuesta indique el método para cada pieza y qué productos se usarán, sobre todo si hay niños, mascotas o alergias en casa.
Un producto muy fuerte no siempre es mejor: puede decolorar o dejar residuos que atraen suciedad. Pregunta también si se aplica algún protector después del lavado y si está incluido.
4. Acuerda el secado y el uso posterior
La humedad es el punto que más decepciona. Un colchón o un sofá mal secado puede desarrollar olor, humedad interna o moho. Pregunta cuánto tiempo debe ventilarse, si se puede usar el mueble el mismo día y qué hacer si el ambiente no tiene buena circulación de aire.
Desconfía de quien promete secado inmediato sin revisar el relleno ni la ventilación del ambiente. El tiempo depende del método, del material y del clima.
5. Fija expectativas sobre las manchas
Nadie puede garantizar la eliminación total de una mancha sin verla. La antigüedad, el tipo de sustancia, el material y tratamientos anteriores cambian el resultado. Pide que la propuesta explique qué se puede mejorar, qué podría quedar y cómo se manejará el riesgo.
6. Compara alcance, no solo precio
Solicita que cada propuesta separe precio por pieza, productos, tiempo de trabajo, traslado y condiciones. Pregunta si incluye desarmado de cojines, protección de pisos y retiro de residuos. Con el mismo alcance, la comparación sí es válida.